Acoso laboral en salud: una herida que no cierra

Autor: Sofía Meier Améstica. Unidad de investigación El Mostrador.

Fuente: https://www.elmostrador.cl/unidad-de-investigacion/2025/10/21/diagnostico-reservado-el-acoso-y-violencia-que-se-viven-en-el-mundo-de-la-salud/

En septiembre de 2025, nuevos antecedentes sobre violencia entre funcionarios del sistema de salud chileno reabrieron una discusión urgente: ¿cómo es posible que en espacios dedicados al cuidado, persista el maltrato estructural entre colegas?

Son varios los casos que así lo demuestran, sin embargo tres casos emblemàticos recientes ilustran el impacto devastador del acoso laboral:

Karin Salgado (TENS): Se suicidó tras denunciar irregularidades en el Hospital Clínico Herminda Martín. Su testimonio confidencial fue filtrado, sufrió represalias y terminó marginada. Su caso dio origen a la “Ley Karin”.

Florencia Elgueta y Vanessa Araya (enfermeras): Ambas murieron por suicidio en la UCI del Hospital Clínico de Viña del Mar, tras enfrentar hostigamiento, sobrecarga extrema y humillaciones sistemáticas.

Pola Álvarez (enfermera): Fue apuñalada por el esposo de una colega, en un ataque vinculado a conflictos laborales.

Cifras que alarman

Una investigación realizada por profesionales de Enfermería de la Universidad de Concepción el año 2004 ya caracterizaba el perfil de las principales víctimas de violencia en el área de la salud, siendo la mayoría enfermeras, matronas y paramédicos.

De acuerdo con un informe elaborado por el Ministerio de Salud, en 2024, se reportaron más de 3 mil denuncias por acoso laboral y violencia en el trabajo en la red de salud pública. Esta cifra supera en un 22,6% al año previo.

Factores estructurales

·       Déficit de personal y sobrecarga crítica, especialmente durante la pandemia.

·       Hostilidad hacia funcionarios que ascienden desde cargos técnicos.

·       Jerarquías rígidas, amiguismos y falta de protocolos eficaces.

·       Normalización del maltrato como práctica institucional.

Diagnóstico judicial y laboral

Valeria Altamirano, secretaria nacional de Igualdad de Oportunidades de la Confederación Nacional de Profesionales Universitarios de los Servicios de Salud (Fenpruss), confirmó que el sector de salud en Chile es “uno de los considerados con mayor vulnerabilidad a situaciones de acoso y maltrato”. Entre las principales razones, la dirigente apunta a “la permanencia de condiciones laborales adversas, incluyendo la sobrecarga, las condiciones de trabajo, la exposición a los sistemas de turno y la alta demanda”.

Por su parte, Heilen Fuentealba, coordinadora de bases del Servicio de Salud Araucanía Norte, de la misma confederación, complementó esta visión estructural y añadió que, en muchas oportunidades, “se solicitan rendimientos o respuestas no acordes a la realidad de los establecimientos”.

La abogada Evelyn Aguilar, creadora de Acción Funcionaria –una red de defensa laboral basada en su propia experiencia como víctima de acoso–, apuntó a que el problema también tiene raíces interpersonales: “Hay amiguismos, ansias de poder, mucho pituto de personas que, en definitiva, no quieren trabajar para la institución, sino que lo hacen para tener los sueldos. Además, se ha desarrollado una costumbre arraigada donde los funcionarios trabajan lo justo, porque saben que el sueldo llegará igual”.

“Recibimos cerca de seis solicitudes de asesorías diarias, siendo en promedio dos de ellas por acoso laboral”, comentó. Cabe indicar que en agosto de 2024 ella interpuso una denuncia, alegando la vulneración de sus derechos fundamentales, en contra del Hospital Dr. Mauricio Heyermann, de Angol.

El conflicto se desencadenó cuando Aguilar asumió la subrogancia de la Subdirección de Gestión y Desarrollo de las Personas. Según los antecedentes de la causa, esta decisión fue resistida por su entonces jefa, quien había propuesto a otro funcionario.

Evelyn Aguilar relata –en la demanda laboral que interpuso– un duro pasar por aquella área del hospital, donde dice que fue víctima de aislamiento y exclusión de parte de su jefatura. De improviso y sin mayor detalle, fue trasladada al Departamento Jurídico en abril de 2024, en función de una supuesta reestructuración. Sin embargo, el hostigamiento no cesó y, tras una serie de episodios, finalmente renunció en noviembre.

El 13 de octubre pasado, el Juzgado de Letras de Angol concluyó que Evelyn fue maltratada por su jefatura, condenando al Hospital Dr. Mauricio Heyermann a pagar la suma de 15 millones de pesos a la denunciante por concepto de daño moral. Igualmente, dio al centro hospitalario un plazo de 30 días contados para emitir y entregar una carta de disculpas a la abogada, donde además “se reconozca la importancia del respeto a los derechos fundamentales y el compromiso en la adopción de medidas para que ello no vuelva a repetirse”.

¿Qué se necesita?

·       Reformas estructurales que garanticen ambientes laborales seguros.

·       Protocolos efectivos de prevención, denuncia y reparación.

·       Formación ética y emocional para liderazgos hospitalarios.

·       Fiscalización activa y sanciones ejemplares.

Reflexión final: El sistema de salud no puede seguir tolerando el acoso como parte de su cultura interna. Cada caso es una alerta, cada víctima una llamada de atención. La dignidad laboral debe ser parte del tratamiento institucional.

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